Los satélites SAOCOM, de los
cuales se están fabricando dos ejemplares, tienen 1600
kilogramos cada uno. Serán los satélites de mayor tamaño y
capacidad construidos en el Hemisferio Sur hasta ahora. Su
utilidad fundamental será el monitoreo y la prevención de
catástrofes, y su principal instrumento será el radar SAR de apertura sintética, pero mucho más
potente y con mucha mayor definición que el radar Aquarius del SAC-D.
El radar del SAOCOM emitirá microondas a alta
potencia, con una antena gigante de 2,5 por 10 metros. Como
vigía de catástrofes, este sensor podrá inspeccionar
situaciones antes de que ocurran o mientras suceden, en forma
independiente de la hora o la meteorología.
A
diferencia de las cámaras comunes, el radar “puede ver” a
través de las nubes o de noche, y así detectar agua bajo
cobertura de árboles, medir los cambios de altura de un domo
volcánico a punto de reventar, e incluso penetrar
profundamente en el suelo y discernir ríos o estructuras
subterráneas, o estimar si la profundidad de las napas
freáticas supone riesgo de inundación, o de sequía.
El radar del SAOCOM será del tipo
SAR, o de “apertura sintética”, que
permite apuntar o hacer oscilar el haz de una antena fija como si
ésta fuera móvil. Esto permite barrer o enfocar lo que se desee en
la superficie terrestre, pero sin el riesgo y las complicaciones
mecánicas de tener que mover una gran antena a centenares de
kilómetros de altura, o gastar energía moviendo todo el satélite
para apuntarlo lateralmente. Como emitirá microondas en la banda
“L”, esta antena SAR podrá detectar
objetos mayores de ocho metros, una resolución mucho mejor que la
del Aquarius.
Es probable que esta capacidad SAOCOM de generar imágenes de radar finas
y en tiempo real se combine con los resultados de al menos dos
cámaras ópticas a bordo. Habrá una “infrarroja” capaz de
detectar fuentes de calor y prevenir incendios en zonas
despobladas, y otra nocturna, capaz de funcionar de noche con
luz residual (la de la luna o las estrellas). Con tantos y tan
diversos sensores, habrá muy pocos eventos naturales dañinos
que puedan escapar a la detección o evaluación del SAOCOM.
A esto se debe agregar que el SAOCOM
da acceso a las imágenes de otros satélites. Así como el SAC-C vuela en constelación –la primera del
mundo- con tres satélites ópticos estadounidenses cuya información
se comparte, los SAOCOM volarán con
cuatro aparatos italianos RADARSAT dotados de radar
que usan una frecuencia complementaria (la X en lugar de la L).
La combinación de bandas X y L es excelente para el tipo de
emergencias que suele ocurrir en Argentina: en caso de una
inundación en zona boscosa, por ejemplo, la X de los satélites
italianos puede detectar la copa de los árboles, sin penetrarla, y
la L de los SAOCOM argentinos, detectar
el agua debajo.
Situación actual del
programa El
jueves 8 de junio del 2007, a las 23.30 hora argentina, se puso en
órbita el primer satélite-radar de los seis que formarán la primera
constelación satelital diseñada para prevenir, monitorear y mitigar
catástrofes. Tras un exitoso lanzamiento, el pasado 8 de junio, la
estación terrena Córdoba de la CONAE y otras dos de la Agenzia
Spaziale Italiana (ASI) han hecho contacto repetidamente con el
satélite COSMO Skymed de 1.9 toneladas, que va siendo "despertado"
sistema por sistema, y hasta el momento el procedimiento se cumple
sin inconvenientes.
Activar un satélite de
semejante complejidad es una larga tarea, que puede llevar hasta 30
días desde su puesta en órbita. La entrada en funciones del radar es
un proceso aún más dilatado. Hasta el momento que este satélite
envíe su primera imagen-radar de la superficie terrestre pueden
pasar meses. Parte de este tiempo se dedicará a la calibración de la
antena SAR(Synthetic aperture radar).
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