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GOBIERNO ACORDÓ LA CONSTRUCCIÓN DE
RADARES CON EL INVAP
El presidente Néstor Kirchner firmó hoy la
autorización que permite al Ministerio de Defensa
rubricar un convenio con la empresa estatal INVAP
S.E. para la adquisición 11 radares secundarios del
tipo monopulso diseñados, desarrollados y
construidos en el país.
El decreto de necesidad y urgencia 1592 suscripto
esta mañana por el presidente de la República señala
que “resulta imprescindible el mejoramiento de los
Servicios de Control de Tránsito Aéreo para la
aviación del ámbito nacional, a fin de proteger el
desarrollo económico del país y la seguridad de sus
fronteras, también hace al interés nacional
desarrollar un proveedor local de tecnología
avanzada en materia aeroespacial, para lo cual se
han tomado en consideración los antecedentes del
contratista”.
Además, el decreto del Poder ejecutivo plantea que
“el Estado Nacional se encuentra interesado en el
desarrollo de la industria nacional de alta
tecnología en tanto no sólo permitirá abastecer
requerimientos del mercado local, sino abrir nuevos
mercados para la exportación de productos con un
significativo valor agregado”.
El contrato firmado entre el Ministerio de Defensa e
INVAP tiene previsto el diseño, desarrollo y
producción de un total de once radares secundarios,
mediante el uso de avanzada tecnología. Se pueden
dividir en un prototipo y diez radares de serie, con
los cursos técnicos de mantenimiento, documentación,
instrumental y soporte logístico (repuestos y
asistencia técnica).
INVAP es una empresa nacional de base tecnológica,
que se dedica al desarrollo de tecnología en varios
campos: realiza proyectos tecnológicos
multidisciplinarios en las áreas nuclear, espacial e
industrial. El reactor australiano OPAL, que por sus
capacidades es el reactor de investigación más
poderoso y complejo del mundo, fue construido por
INVAP, y resulta la mayor exportación de tecnología
de la historia argentina.
Estos radares serán usados esencialmente para los
servicios de control de tránsito aéreo de la
aviación civil, tanto en aplicaciones del control en
ruta como en aplicaciones de área terminal y
aproximación.
En consecuencia, su uso es de fundamental
importancia a los fines de la vigilancia y control
del tránsito aéreo, a los efectos de brindar
seguridad, fluidez y agilidad, permitiendo en
consecuencia una optimización del espacio aéreo al
poder separar en distancia y no en razón de tiempos
el apartamiento entre aeronaves.
Con la inclusión de estos radares y alcanzado el
grado suficiente de las habilidades y destrezas de
los controladores, el aprovechamiento del espacio
aéreo se verá mejorado en un 350%. Con éstos radares
se podrán controlar hasta 7 aeronaves consecutivas
que de otra manera serían nada más que dos en una
misma porción del espacio aéreo.
El sistema “Radar Secundario” a proveer por INVAP
será del tipo monopulso, característica fundamental
que hace que estos sistemas de radar sean adaptables
y compatibles con los avances y cambios tecnológicos
previstos para su operación en el futuro.
Estará concebido para dar una respuesta a
requerimientos donde se planteen emplazamientos
remotos con una mínima necesidad de personal de
mantenimiento y con una estructura modular de doble
canal, y control/señalización local y remoto.
El sistema Radar Secundario Monopulso Argentino
“RSMA – INKAN”- a construir por INVAP- (en lengua
mapuche significa “Amigo”) cumple con todas las
normas y métodos recomendados expresadas en el Anexo
10 al Convenio sobre Aviación Civil Internacional y
toda la documentación relacionada que ha editado la
Organización de Aviación Civil Internacional (OACI)
para radares secundarios de control de tránsito
aéreo, operando en los cuatro modos de
interrogación/ respuesta: modos 1, 2, 3/A, modo C,
modo S e Intermodo.
El RSMA proporcionará servicio incluso en
condiciones meteorológicas adversas, como las
reinantes en todo el territorio de la República
Argentina y en todas las marcaciones de los 360
grados acimutales, a todas las distancias entre 1,85
y 370 Km (1 y 200 millas náuticas) como mínimo.
También a todas las altitudes de operación hasta
30.480 m (100.000 pies) sobre el nivel medio del
mar, entre los ángulos de elevación de 0,5º y 45º
por lo menos, con la exigencia de una Probabilidad
de Detección igual ó mayor al 90% dentro de su
volumen de cobertura. Funcionará sin degradar el
rendimiento de otros equipos de radiocomunicaciones,
radioayudas a la navegación aérea y/o otros radares
adyacentes a su emplazamiento.
El proyecto de este contrato comenzó a finales de
2003. Más allá de los resultados y aplicaciones
técnico-operativas antes enunciadas, el proyecto ha
arrojado el logro de dos patentes internacionales
para el Estado Nacional. Una de ellas sobre el
control de potencia de transmisión y la segunda
sobre el método de modulación para la transmisión de
datos.
Esta decisión estratégica significa un avance
cualitativo y cuantitativo en cuanto a tecnología de
avanzada con una excelente relación costo-beneficio,
como así también un nuevo paso hacia la
independencia tecnológica nacional y un interesante
incentivo para que la industria argentina tenga la
posibilidad en el futuro de introducir el producto
en el mercado regional.
Buenos Aires, 8 de noviembre de 2006

A.M.Quilmes 2007 |