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IRAN  NUCLEAR

       
 

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TEHERÁN 9 de Abril de 2007

 

 
  Por Parisa Hafezi

NATANZ, Irán (Reuters) - Irán anunció el lunes que inició la producción de combustible nuclear a escala industrial en un nuevo desaire al Consejo de Seguridad de la ONU, que impuso dos rondas de sanciones sobre la república islámica por rehusarse a detener ese trabajo.

"Anuncio con orgullo que a partir de hoy Irán está entre los países que producen combustible nuclear a escala industrial," dijo el presidente Mahmoud Ahmadinejad en una reunión en la planta de enriquecimiento de Natanz, en el centro del país.

Las naciones occidentales, con Estados Unidos a la cabeza, sospechan que el programa nuclear de Irán apunta a producir armas atómicas.

Pero Teherán dice que sólo usará su combustible nuclear para generar electricidad.

Irán, que hace un año anunció que había producido con éxito su prime lote de uranio enriquecido, dijo que instalará en Natanz 3.000 centrífugas como primera etapa para la producción de combustible a "escala industrial."

Eventualmente planea tener 54.000 centrífugas, que giran a velocidades supersónicas para producir combustible para reactores nucleares o, a un nivel de enriquecimiento mayor, para bombas atómicas.

Los expertos occidentales dicen que si lo desea, con 3.000 centrífugas Irán podría producir suficiente material para una bomba en un año.

Ahmadinejad prometió que Irán no cederá ante la presión extranjera para detener su programa nuclear.

"Hasta el momento, Irán se ha movido en una senda completamente pacífica y quiere continuar en esta senda. Deben evitar hacer algo que fuerce a esta nación a revisar su comportamiento," dijo

 

 
  EYECCIÓN DE GAS

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aprobó en diciembre dos resoluciones de sanciones contra Irán, que apuntan a sus sectores nuclear y militar e impiden severamente sus transacciones financieras con el extranjero.

"Si continúan presionando a Irán por sus actividades nucleares pacíficas, no tendremos otra opción que seguir la orden del Parlamento y revisar nuestra membresía al TNP (Tratado de No Proliferación Nuclear)," afirmó Ali Larijani, principal negociador de Irán en las conversaciones con Occidente.

Consultado sobre si Irán había comenzado a inyectar gas a sus 3.000 centrífugas para enriquecer uranio instaladas en su sitio atómico de Natanz. Respondió: "Sí, inyectamos gas."

Pero no dijo cuántas de las 3.000 máquinas habían sido instaladas con éxito.

Para marcar la celebración, la televisión estatal emitió programas sobre cómo se lleva a cabo el enriquecimiento y detalló cuántas plantas nucleares poseen países como Estados Unidos y Francia.

La emisora agregó que el progreso era una fuente de "orgullo nacional al más alto nivel"

 

 
  La Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA), el organismo de control nuclear de la ONU, está presionando a Teherán para que le permita instalar cámaras en su sección subterránea de Natanz, para monitorear el trabajo.

Pero la república islámica dice que esa vigilancia sobrepasa los compromisos de garantías básicos hechos a la agencia. Sin embargo, las conversaciones continúan.

 

 

Planta atómica de Natanz (derecha) utiliza centrifugadoras que funcionan a velocidad supersónica para enriquecer el uranio

 

 

 
         
  Razones por las cuales un Irán nuclear preocupa a EEUU

ARI Nº 12/2005 (Traducción del inglés) -- Análisis
Soeren Kern   ( 14/2/2005 )


Iran está en el punto de unión entre dos de las mayores preocupaciones de seguridad nacional estadounidense: el terrorismo y la proliferación de armas de destrucción masiva. El informe de la comisión del 11-S sugirió que Iran podría tener una mayor relación con al-Qaeda que Irak. Debido a la radical naturaleza del régimen iraní, se ha reavivado el temor sobre el acceso terrorista a armas de destrucción masiva. El Departamento de Estado estadounidense afirma que Iran es el mayor patrocinador estatal del terrorismo y que continúa apoyando a grupos militantes involucrados en diferentes conflictos regionales, incluido el palestino-israelí. El descubrimiento de más de 50 toneladas de armas iraníes con destino a Palestina en el barco mercante Karine-A a principios de la Administración Bush fue la causa de la inclusión de Irán en el “Eje del Mal”, poniéndolo claramente bajo las miras de la nueva política de acción preventiva estadounidense.

Iran también mantiene relaciones con centros de poder alternativos en Afganistán e Irak y podría incidir negativamente en ambos países tanto a corto como a largo plazo. Ciertamente, la adquisición de armas nucleares por parte de Iran podría animar a su agresivo liderazgo conservador a intimidar a sus países vecinos, neutralizar a Europa y respaldar al terrorismo en contra de los intereses de Israel y EEUU en Oriente Medio y otros lugares. Un Irán nuclear se encontraría en la posición única de poder bloquear el acceso a través del Golfo Pérsico, un enclave vital desde el punto de vista estratégico. Alrededor del 40% del comercio del petróleo pasa por el estrecho de Ormuz.

Asimismo, es muy probable que una bomba iraní provocaría una carrera armamentista nuclear en Oriente Medio. Si los países vecinos a Irán no están convencidos de la firmeza de EEUU en frenar la amenaza nuclear iraní, podrían empezar a pensar en la posibilidad de adquirir ellos mismos armas nucleares. Hay indicios de que tanto Arabia Saudí como Turquía (ambos rivales de Irán desde hace tiempo) están ya debatiendo la cuestión.

Dada la situación central que ocupa Iran en Oriente Medio, su conducta tanto interna como externa tiene importantes repercusiones para la región en su conjunto, así como para los intereses estadounidenses en ella. Por tanto, desde la perspectiva de EEUU, un Iran antinorteamericano y con armamento nuclear sería una enorme amenaza para la seguridad regional e internacional.

Como consecuencia, en Washington hay un amplio consenso bipartidista de que la contención de Iran debe ser una de las máximas prioridades de seguridad nacional para el segundo mandato de Bush. No obstante, sigue existiendo una clara discrepancia entre “halcones” y “palomas” en los círculos políticos de Washington sobre el mejor modo de actuar con respecto a Teherán. Algunas opiniones de línea dura (especialmente entre los neoconservadores) argumentan que el régimen no tiene rehabilitación posible y que las condiciones son favorables para una inminente revolución que lleve consigo un cambio democrático total en Iran. Aunque muchos analistas consideran este argumento excesivamente optimista, estas previsiones han ayudado a dar forma a la política estadounidense con respecto a Teherán, condicionando a la Administración Bush a realizar un acercamiento hacia supuestos líderes de la oposición y haciendo que los encargados de formular las políticas estadounidenses sean reacios a tratar con el régimen actual a fin de impedir su perpetuación en el poder.

El contra-argumento realista, tanto dentro como fuera de la Casa Blanca, es que el régimen iraní se encuentra demasiado arraigado como para que la influencia estadounidense lo pueda cambiar; controla todos los instrumentos de poder y la oposición no tiene un grado suficiente de unidad como para presentar un reto coherente al sistema actual. Por tanto, si Washington desea seguir manteniendo relaciones con Iran, debe seguir tratando con el régimen actual.

Un creciente grupo de expertos en política exterior estadounidense recomienda un diálogo limitado con Teherán. Un estudio realizado por el Consejo de Asuntos Exteriores en julio de 2004 titulado Iran: Time for a New Approach sostiene que el régimen de Teherán es en principio estable y que una intervención militar directa por parte de EEUU para cambiar el régimen no es viable (Iran es tres veces el tamaño de Irak y posiblemente ofrecería una mayor resistencia a una ocupación extranjera). Además, el ejército norteamericano ya se encuentra al máximo de su capacidad debido a su presencia en Afganistán e Irak. En cambio, el estudio sostiene que Washington debería incrementar sus esfuerzos por conseguir la cooperación de Iran en temas de interés común, porque la actual falta de una relación estable con Iran va en detrimento de los intereses estadounidenses. Concluye que, debido a la importancia económica y geoestratégica de Iran, el Gobierno estadounidense debería revisar su estrategia de acercamiento, fomentando el diálogo con Teherán como preludio a una normalización diplomática.

Estos puntos de vista opuestos, junto con la incertidumbre que rodea a la fecha exacta en que Iran complete su ciclo nuclear, han llevado a la Administración Bush a verse bajo una intensa presión de tener que comprometerse, sin ningún tipo de ambigüedades, o a una política de cambio de régimen o a una de compromisos limitados y dirigir sus acciones adecuadamente. Pero también se está debatiendo otra opción.

Razones por las que es concebible un ataque militar

Se especula intensamente sobre la posibilidad de que Israel y/o EEUU tienen la intención de atacar la planta nuclear de Bushehr, así como otras instalaciones en Irán, antes de que Rusia entregue las barras de combustible a finales de 2005. El presidente Bush ha afirmado que no tolerará el desarrollo de armamento nuclear iraní. El director del Mossad, comentó recientemente que las armas nucleares iraníes representan, por primera vez, una amenaza para Israel. De hecho, no se puede descartar un ataque preventivo (parecido al que Israel llevó a cabo contra el reactor iraquí de Osirak en 1981).

No obstante, incluso los (de algún modo) escarmentados neoconservadores admiten que Iran es cuantitativa y cualitativamente distinto de Irak. El número de diciembre de la revista Atlantic Monthly contenía un aleccionador artículo titulado Will Iran Be Next? Para elaborar dicho artículo, el autor reunió a un grupo de antiguos altos cargos de seguridad estadounidense para llevar a cabo un fascinante “juego de guerra” sobre Irán y así poder estudiar las opciones militares de EEUU y recomendar el enfoque más apropiado. Los resultados se pueden resumir en dos oraciones: “Sr. Presidente, no tiene ninguna solución militar para resolver el problema de Irán. Debe hacer que la diplomacia funcione”.

Las opciones israelíes para contrarrestar la amenaza nuclear de Iran son limitadas. Si Israel se decidiera a actuar solo, se enfrentaría a un reto mayor de lo que supuso Osirak porque la distancia es mayor. Además, los objetivos se encuentran muy bien protegidos (algunos incluso en profundas instalaciones subterráneas) y no es probable que Turquía, Arabia Saudí o Jordania permitieran a Israel sobrevolar su espacio aéreo en dirección a Iran. Si Israel utilizara la ruta de Jordania hacia Iran, EEUU se vería obligado a permitirle sobrevolar espacio aéreo iraquí, lo que se consideraría una complicidad estadounidense en dicho ataque.

Además, un ataque militar tendría muy pocas posibilidades de éxito en frenar el programa nuclear iraní. En realidad, el ataque que Israel llevó a cabo en Osirak apenas consiguió frenar las aspiraciones nucleares de Irak. Aunque sí retrasó temporalmente la capacidad iraquí, lo que realmente hizo fue aumentar los deseos de Sadam de poseer un arsenal nuclear. Un ataque preventivo contra las instalaciones iraníes podría mejorar las perspectivas nucleares de Iran a largo plazo, ya que le daría a Teherán una justificación para emprender un auténtico programa de disuasión nuclear. Además, a diferencia de Irak en 1981, Iran ya no depende de las importaciones extranjeras de tecnología nuclear y posee la materia prima, además de la mayor parte de las técnicas y diseños necesarios para un programa completo de armamento nuclear. Dada la sofisticada naturaleza de sus capacidades, incluso en el caso de que se destruyeran sus instalaciones principales, Iran ya dispone de los conocimientos necesarios para desarrollar un programa de armamento nuclear aún más pujante a largo plazo.

Un ataque militar preventivo también suscitaría duras represalias por parte de Teherán. Iran ya ha amenazado con destruir el reactor nuclear de Dimona en Israel si el Estado judío ataca sus instalaciones nucleares. También sería probable un contraataque con misiles por parte de Irán a las bases estadounidenses del Golfo Pérsico, seguido por un firme esfuerzo de desestabilización de Irak. Iran también podría optar por desestabilizar Arabia Saudí y otros Estados del Golfo y provocar al Hizbulah libanés para que lanzara ataques con misiles contra el norte de Israel.

Por consiguiente, la utilidad estratégica de un ataque preventivo unilateral contra dichas instalaciones nucleares tendría probablemente una corta duración y podría acarrear efectos adversos a los intereses estadounidenses en Oriente Medio. Aún así, EEUU debe tratar con Iran de algún modo. De hecho, un ataque militar preventivo no es una opción a descartar, especialmente si la Casa Blanca decidiera que una bomba nuclear iraní supondría una amenaza tan grave para los intereses estadounidenses que el simple hecho de posponer dicho proceso sería un objetivo en sí, a pesar del coste que conllevaría.

En caso de que EEUU consiga información válida en lo que respecta a las instalaciones iraníes, e incluso si la diplomacia de los países europeos fracasara en el intento de conseguir garantías reales por parte de Iran, la Administración Bush podría concluir que deberá, en un breve espacio de tiempo, hacerle a Irán lo que los israelíes le hicieron a Irak. Un ataque estadounidense a las instalaciones nucleares de Iran (utilizando misiles de crucero y misiles guiados desde bombarderos invisibles) no se anunciaría con antelación. En vez de ello, una emisión televisiva a la mañana siguiente anunciaría que la misión se habría llevado a cabo. Los líderes europeos expresarían públicamente su indignación colectiva, pero en privado muchos se sentirían aliviados de haberse librado de la amenaza.

Conclusión: Iran representa el reto más apremiante al que se enfrenta la Administración Bush. Si la diplomacia de los países europeos fracasa en impedir que se materialicen las ambiciones nucleares iraníes, EEUU podría llegar a la conclusión de que la única opción restante sería un golpe militar preventivo a las instalaciones nucleares iraníes.

Soeren Kern       
Investigador Principal, Área de EEUU y Diálogo Transatlántico, Real Instituto Elcano

 

 
         
  Vectores Apropiados

Shehab-3

El pasado 21 de septiembre del 2004, y por segunda vez en el transcurso de ese año (la primera ocurrió el 7 de julio) en un desfile militar en Teherán se mostró públicamente el misil de mediano alcance Shehab 3.

El Sheab 3 es un misil balístico de una sola fase, construido en base al modelo del misil soviético Scud-B (el mismo que el antiguo régimen de Sadam Hussein arrojara sobre Tel- Aviv durante la primera Guerra del Golfo, en 1991) y su alcance estimado es de 1.300 km -suficiente para alcanzar objetivos en Israel- y puede llevar una carga explosiva de aproximadamente 700 kg. La amenaza de este misil por el momento es sólo convencional, pero se presume que una vez finalizado el desarrollo nuclear iraní para fines militares, pueda transformarse en un arma de acción disuasiva que apunte al pequeño Estado judío. En ambos casos, tanto por su carga de armamento convencional como por el de ojivas químicas o biológicas, el desarrollo de este misil es complementario al programa nuclear iraní, y constituye una serio peligro, quizá el más importante para Israel.

Según fuentes de inteligencia estadounidense e israelí, Irán abría comenzado una producción serial de este misil y estaría en condiciones de producir hasta 20 prototipos por año. De todos modos se estima que deberán transcurrir por lo menos dos o tres años antes de que el sistema sea completamente operacional

 
         
 
Detalles Técnicos
 
Alcance (kms) 1,350-1,500
CEP (mts) 190
Diámetro (mts) 1,32-1,35
Altura (mts) 15,852-16
Peso de la masa en el lanzamiento (kgs) 15,852-16,250
Peso de la masa en la etapa (kgs) 15,092
Peso de la masa vacía (kgs) 1,780-2,180
Empuje (kgs F) Efectivo: 26.051 (-709)
Real: 26.760-26.600
Tiempo de quemado (segs.) 110
ISP (segs.) Efectivo: 226 SL
Real: 230
Vac: 264
Cámara de combustión 1
Combustible Tm-185
gasolina 20%
kerosén 80%
Oxidante Ak-27i
27% N 2 O 4
73% HNO 3
Inhibidor Iodium
Peso del propelente (kgs) 12,912
Cabeza de guerra (kgs) 760-987-1,158
Tipo MRBM
   
         
  Video Shehab 3      
 

Video Google dur. 23s

 
     
  Shehab-4/-5/-6

La información confiable disponible a nivel abierto sobre la familia de misiles Shehab, es muy pequeña. En su mayoría es confusa y contradictoria. No obstante podríamos enumerar algunos puntos que se repiten en los distintos informes.

  • Los programas Shehab-4 y -5 se supone comenzaron a principios de los años 90 en una tentativa de desarrollar sistemas de mayor alcance.
  • El Shehab-4 es es un derivado del R-12 (Sandel Ss-4). La tecnología obtenida de Rusia, incluye particularmente  los subsistemas de  dirección, el motor y los metales especiales.
  • La tecnología para ambos programas se divulgó a través de las agencias estatales rusas hacia un número de compañías privadas y entidades iraníes que incluyen al grupo industrial Shahid Hemmat (SHIG).
  • El Shehab-4 se ha diseñado para portar una cabeza nuclear de 1,000 kgs y un rango de 2,000km.
  • Tanto el  Shehab-3 como el 4 fueron diseñados con el objeto de lograr una capacidad efectiva para atacar Israel y otros blancos regionales y bases situadas dentro de las montañas centrales del país.
  • Los Shehab-4 y 5, como el Shehab-3, son sistemas propulsados por combustible líquido

 

 
    El primero que hizo alusión sobre la construcción en Iran de un misil balístico de mediano alcance (MRBM) en mayo de 1996, fue el general Binford Peay, comandante del Comando Central de los EE.UU.,quien indicó que se esperaba que Iran aumentara el alcance de sus misiles para hacerlos capaces de llegar a blancos en Europa. Esto fue sostenido a finales de 1996 y principios de 1997 por informes adicionales que indicaban que Irán en un gran esfuerzo, había comenzado el desarrollo para producir un misil MRBM y un misil balístico intercontinental (ICBM). El MRBM, con un rango de 2,000km, fue identificado como el Shehab-4, mientras que el ICBM, con un alcance de 10,000 kms, fue identificado posteriormente como el Shehab-5. Por tanto el Shehab-4 permitiría a Irán apuntar a Israel y Europa, mientras que el Shehab-5 podría hacerlo hacia los Estados Unidos. Estos primeros informes sugerían que ambos sistemas podrían lograr su capacidad operativa, inicialmente en el 2000.

A fines del 2003, ni el Shehab-4 ni Shehab-5 habían sido testeados. Se cree que solo se hayan construido las maquetas de ambos y quizás un prototipo del Shehab-4. Su configuración (es decir, el número de etapas, etc.) de estos sistemas es actualmente confuso. Los informes especulan con frecuencia que puede haber una conexión entre el programa Taepodong-2 y el Shehab-5.

 
         
  Esto, sin embargo, no ha sido confirmado. Un informe israelí de julio 2002 no menciona los Shehab-4 y -5, pero si a un Shehab-5B; sin embargo, no proporciona ningún detalle y siguen siendo suposiciones. Finalmente, algunas fuentes hacen la mención de un Shehab-6, de tipo ICBM con un rango de 10,000 kms (el mismo alcance conocido del  Shehab-5). Tales informes hasta la fecha han sido contradictorios y altamente especulativos.

La información disponible sugiere que Irán tiene, posiblemente los prototipos 1 y 2 del Shehab-4s (uno puede ser un SLV) y posiblemente la maqueta preliminar del Shehab-5. Si continuara su desarrollo, dichos sistemas serían capaces de ser armados con un alto explosivo convencional, submunición, productos químicos, o cabezas nucleares. Dado el desarrollo continuo y un ambiente favorable, se podría alcanzar dicha capacidad nuclear para estos sistemas antes del 2008.

Fuentes: AFP - Clarín Bs.As. - NTI.org - Expanción.com - FAS - Real Instituto El Cano - Fotos: Fars News Agency- Kholoosi - Digital Globe - Infografía : FAS - Video Google