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Uno de los objetivos de los estrategas estadounidenses es ser
más autosuficientes en materia militar. Es decir, no depender de la
cooperación de aliados en algunas regiones del mundo, que muchas veces le
pueden resultar reticentes, como sucedió en los meses previos al comienzo de la
ofensiva contra el régimen de Saddam Hussein en Irak.
En concreto, el
Pentágono comenzará la semana próxima, con representantes de la industria de
defensa, el desarrollo de un avión de bombardeo no tripulado y capaz de
alcanzar cualquier parte del mundo en dos horas, informaron ayer fuentes
militares familiarizadas con el proyecto.
La Agencia de Investigación de
Proyectos Avanzados del Pentágono (DARPA, por su sigla en inglés) publicó en su
sitio de Internet el "borrador de petición de licitaciones", un documento de 48
páginas que invita a las empresas interesadas en participar en el programa a que
hagan los aportes que consideren relevantes.
"Este es el primer paso en
el proceso de licitación", dijo Jan Walker, portavoz de la Oficina de Tecnología
Táctica, de DARPA, que divulgó la convocatoria.
"Sobre esta base las
empresas interesa das hacen sus comentarios y luego hay un día con la
industria", señaló Walker, quien precisó que "esa reunión con las empresas será
el 8 de julio".
El avión hipersónico, conocido por su sigla en
inglés como HCV, forma parte de un programa más amplio, el que se encara bajo el
nombre "Falcon", que desarrolla un plan de "lanzamiento y aplicación de fuerza
desde el territorio continental de Estados Unidos".
La idea general de
"Falcon" es una nueva generación de armamentos, incluidos bombarderos no
tripulados y bombas que se lanzarán desde el espacio, y que permitirán que
el Pentágono ataque en cualquier punto del planeta, a gran velocidad, desde el
territorio estadounidense.
El HCV será un vehículo capaz de volar a
10 veces la velocidad del sonido —que es 1.200 kilómetros por hora—, podrá
usarse varias veces en forma continuada y estará capacitado para levantar vuelo
desde un aeropuerto convencional en cualquier parte de EE.UU., llevando una
carga de explosivos de 5.500 kilogramos.
Este armamento consistirá en
varios tipos de municiones, incluidos misiles crucero. Se calcula que el
desarrollo del HCV requerirá unos 20 años de trabajo.
"Esta capacidad
liberará a los militares de EE.UU. de la dependencia de bases en otros
territorios y les permitirá reaccionar de forma rápida y decisiva ante
acciones desestabilizadoras o amenazantes por parte de países hostiles y
organizaciones terroristas", señala el documento de la agencia DARPA.
La
intención de este programa es que cualquier adversario de Washington sepa que
sus intereses vitales "están en riesgo en todo momento", agrega el informe.
El Pentágono desarrolla además una nueva "bomba planeador" lanzada desde
el espacio y denominada "Common Aero Vehicle" (CAV).
"Este tipo de
bombas podría estar en uso en los próximos años. Funcionarían con cohetes
propulsores desechables. Serán municiones guiadas que se acelerarán a medida que
se acerquen a su objetivo", dijo una fuente del Pentágono.
Las "CAV"
llevarán unos 450 kilogramos de explosivos, aunque a la alta velocidad que se
proyecta que caerán tampoco se necesitarían grandes cargas. Según los
documentos, a una velocidad como la que se intentará obtener, una simple barra
de titanio es capaz de penetrar más de 20 metros de roca sólida.
Además,
la onda expansiva de la bomba "CAV" tendrá una fuerza destructiva enorme, lo que
haría de ellas un arma apropiada para la destrucción de fortificaciones
militares y búnkers subterráneos.
FUENTE: CLARÍN BUENOS
AIRES |
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